miércoles, 7 de septiembre de 2016

Venganza Oscura

Papá no deberías convertirte... ¡me lo prometiste!
Grita la niña con tristeza y desesperación…

-Debo hacerlo magenta, esos malditos merecen que se les de un merecido- habla un hombre menudo sentado en mitad de aquella vieja casa.

-Pero si lo haces, destruirás todo, y eso no le devolverá la vida a mi mamá- vuelve y reclama la niña.

Su padre cierra los ojos y empieza a respirar mas agitado mientras dice con esfuerzo:
-Tal ves pero  por lo menos la sangre, su maldita sangre regada por este miserable pueblo les enseñara que llegamos para quedarnos- 

Los ojos de la niña se abren con terror, mientras su padre gritar con dolor. Donde habían dientes ahora solo hay colmillos, donde habían piernas ahora tentáculos terminados en espinas emergen, el dorso desnudo, musculoso y gigante coronado por una inmensa cabeza llena de ojos rojizos y luminosos que derramaban sangre de la piel que era antes cara, sus brazos seguían siendo humanos pero ahora llenos de bello oscuro tan gruesos como troncos, de su espalda dos inmensas alas de murciélago se extendieron creando una sombra que tapaba la luna llena que se asoma por la inmensa ventana.

No lo… hagas…: exclama la niña, pero aquellos ojos ya no son su padre, es el dolor y la venganza la que ahora toma control en su cuerpo.


Por Renzo Corredor


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